martes, 8 de septiembre de 2009

TRANSTORNO DE DEFICIT DE ATENCION E HIPERACTIVIDAD

El transtorno de deficit de atencion e hiperactividad es más común que se manifieste en los niños que entre las niñas y afecta entre el 3 y el 5% de los niños en los Estados Unidos.

Si su hijo no termina lo que empieza, actua muy impulsivamente, o batalla para estarse quieto, es posible que tenga tdah. Si bien es cierto, que muchas personas manifiestan alguna o varias de las actitudes anteriores en alguna etapa de su vida, pero, si se prolongan por mas de 6 meses, tienen que ser atendidas por un especialista, ya que este determinara si, efectivamente se padece del transtorno en cuestion. Ya que, la mayoria de las veces provoca problemas en el hogar y escuela.

No se sabe a ciencia cierta cual es la cauza de este problema, existe la teoria de que se trata de un aspecto genetico, es decir, hereditario. Pero aun no esta comprobada.

El tratamiento suele incluir algunos farmacos y calmantes para controlar los síntomas. La estructura del hogar y la escuela tienen una influencia importante. Las terapias de conducta y los ejercicios que se muestran a continuacion tambien pueden ser de gran ayuda:

1. Pedir al niño que coloree con crayones un papel, sin dejar espacios en blanco. Empezar este ejercicio con hojas de papel A4 e ir aumentando el tamaño hasta medio pliego. Es posible que, la primera vez que hace este ejercicio, el niño no pueda terminar el trabajo. Un adulto debe supervisar esta actividad y debe alentar al niño a completar toda la hoja. Es un ejercicio que debe hacerse cotidianamente, empezando dos veces por semana y aumentando paulatinamente hasta hacerlo a diario. 2. Conseguir planchas de corcho y un punzón (apropiado para niños, sin punta). Pedir al niño que perfore toda la plancha, haciendo la mayor cantidad de huecos posible y lo más próximos entre sí. Igual que en el ejercicio anterior puede empezar con planchas pequeñas e ir aumentando el tamaño. Los padres deben estimularlo a terminar lo que ha comenzado, inclusive pueden premiar las conductas en las que demuestre constancia y concentración. No se recomienda castigar al niño ni retarlo por distraerse. Es importante que los padres le den un ambiente de cariño y estabilidad, deben tener horarios y cierta regularidad en las actividades como comer, dormir, ver televisión, realizar tareas, etc.